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MINDFULNESS PARA NIÑOS
(Febrero 2017)

La práctica de la atención plena

“La técnica de Mindfulness o conciencia plena aporta ejercicios y conceptos básicos como la bondad, la gratitud… que con la puesta en práctica  de manera continuada mejoran nuestra calidad de vida. Nos ayuda a prestar atención al momento presente, calma cuerpo y mente y nos hace ser más conscientes de nuestras inquietudes, ideas, sensaciones…

El taller es una oportunidad para que los niños se aproximen a la técnica Mindfulness desde el uso directo, con un guía que les oriente y un grupo de iguales que les motive a ejercitar las técnicas y ponerlas en práctica. La experimentación de la técnica en un ambiente seguro y tranquilo facilita  su uso en situaciones concretas que necesiten tomar conciencia y/o serenarse.

¿Por qué trabajar Mindfulness en los niños y jóvenes?

Con la práctica continuada de esta técnica se obtienen beneficios a largo plazo relacionados con los procesos cognitivos, sociales y emocionales.

Beneficios cognitivos: con la trabajo prolongado se observan cambios en el cerebro que producen mejoras en su aprendizaje, aumentan la creatividad y la atención.

Beneficios emocionales: gracias a la neurociencia sabemos que la práctica continuada de mindfulness activa los “circuitos” que procesan las emociones facilitando la regulación emocional para encontrar la tranquilidad y el equilibrio cuando se sienten enfadados, inquietos… Además, los ejercicios de atención plena desarrollan la introspección y el autonocimiento, perciben mas clara y objetivamente lo que sucede en su interior, en el exterior y en su entorno.

Beneficios sociales: se fomenta el camino hacia un niño más compasivo y amable consigo mismo y con los demás, lo que mejora sus habilidades prosociales como la paciencia, la alegría por el bienestar de los demás y la ecuanimidad.

¿Qué trabajamos?

El taller pretende plantar la semilla del mindfulness de modo que la vayan incorporando poco a poco. El programa se ve provisto de cuatro módulos: 

“Aprendo a respirar”: se acerca al ejercicio de la atención plena a la respiración. Se aprende a respirar paso a paso hasta conseguir que los chicos adquieran la práctica necesaria.

“Ejercito la atención”: el objetivo es ejercitar la atención sobre los vivencias internas y externas.

“Aprendo a serenarme”: se practican ejercicios que ayudan a llegar a la calma mental y física.

“Bases de la atención plena”: conceptos básicos como la aceptación, la gratitud, etc.

Características del taller

  • Para niños de 9 a 14 años
  • Grupos reducidos: potencian el aprendizaje y permiten mayor atención al niño
  • Sesiones para padres: trimestalmente una sesión para aprender competencias parentales
  • Informes trimestrales con objetivos conseguidos y propuestas de mejora
  • Posibilidad de subvención por el sistema de becas del estado (becas MEC)

Encuadrado dentro del “Programa de Salud Emocional” con el apoyo de la Consejería de Economía y Conocimiento de la Junta de Andalucía.

Descarga nuestro folleto:

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Una breve historia…

“Era una mañana tranquila y soleada de un sábado de Octubre. Pablo y Álvaro, dos gemelos de 6 años, estaban sentados en el porche leyendo un cómic de superhéroes. La madre estaba en el salón disfrutando de algunos rayos de sol que se colaban entre las cortinas. Súbitamente, la puerta del porche se abrió e irrumpieron Pablo y Álvaro asustados y a punto de llorar.  Cuando la madre les preguntó qué les sucedía, no encontraron las palabras para explicarse. A pesar de que nadie estaba en peligro, la tensión era elevada y les resultaba complicado tranquilizarse. Entonces, la madre los acogió afectuosamente, los abrazó y les propuso realizar el siguiente ejercicio: cogió una bola de nieve, la agitó y la dejó sobre la mesa mientras se colocaba su mano derecha encima de su vientre y les pedía a los chicos que la imitasen. Juntos se dedicaron a observar el movimiento de los copos de nieve en el interior de la bola a la vez que sentían el vaivén de la respiración en su abdomen. Cuando los copos se posaron por completo, la respiración de Pablo y Álvaro se había normalizado, sus cuerpos estaban tranquilos y los niños pudieron expresar lo sucedido.”

Esta pequeña historia nos acerca a las técnicas que se utilizan en el ejercicio de la  atención plena (en inglés:  mindfulness). La conciencia plena es, a grandes rasgos:

“La capacidad de prestar atención y ser consciente de los pensamientos, de las emociones, de las sensaciones corporales y de las motivaciones sin luchar contra ellos para eliminarlos y sin juzgar si son agradables o desagradables”

Es un requisito indispensable que el niño o adulto desarrolle su capacidad de prestar atención, de modo que, identifique y tome conciencia con mayor facilidad de aquellas ideas, emociones y sensaciones físicas que se manifiestan en cada momento. Para ello se recurre a los ejercicios que propone la técnica de Mindfulness.

En la historia de Pablo y Álvaro, la madre no les pide que se tranquilicen ni se calmen, ella deja que las ganas de llorar, la agitación, el miedo y los pensamientos continúen en los chicos sin juzgar y ayuda a sus hijos a calmarse prestando atención a la respiración y al movimiento de los copos de nieve.

La respiración es el fundamento de nuestra vida y lo que nos mantiene en el presente. Respiramos sin necesidad de pensar en ello, pero conectar con el poder de ese acto tan sencillo nos ayuda a gestionar adecuadamente el estrés y a vivir más felices(1). Este es el objetivo de este taller,  que los niños tomen conciencia de la respiración, de sus pensamientos, sus emociones, sus sensaciones corporales y sus motivaciones mediante la técnica de atención plena para: desarrollar sus habilidades atencionales, fomentar el autoconocimiento, mejorar la autoestima y la gestión y autorregulación emocional (decidir en cada momento qué hago con mis emociones y cómo lo hago).

Pablo y Álvaro están aprendiendo a calmarse con la técnica de atención plena a la respiración; a la vez que respiran, observan cómo disminuyen poco a poco sus sensaciones corporales y se sienten más calmados. 

Así, los chicos aprenden que cuando sienten miedo pueden recurrir a esta herramienta para serenarse. Por otro lado, prestar atención consciente y continuada a la respiración y a los copos de la bola de nieve consiste en un ejercicio de desarrollo de las habilidades atencionales, más concretamente, a lo que llamamos  atención sostenida ‐la capacidad de permanecer atento a un mismo estímulo a través del tiempo sin desviarse a otros elementos que nos puedan distraer‐.

Cuando Pablo y Álvaro se han calmado pueden prestar atención a lo que piensan, a lo que sienten… y ser más conscientes de ellos mismos, lo que favorece el autoconocimiento y la regulación emocional.

(1) Diversas instituciones y organismos públicos han estudiando la eficacia de esta técnica, obteniendo que la práctica de la atención plena mejora considerablemente los síntomas de: la ansiedad, la depresión, el asma, la fibromialgia, el cáncer, la hipertensión y aumenta la calidad de vida y de la salud de las personas, entre otras.