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FAQs

¿En qué consiste la atención psicológica?

La atención psicológica supone un espacio de relación entre una persona y un profesional cualificado (psicólogo clínico) que parte de una valoración y evaluación objetiva de las persona a nivel Cognitivo, Emocional y Fisiológico, de los contextos en los que se desenvuelve y sus relaciones interpersonales. Este proceso determina una intervención clínica en la que se establecen una serie de objetivos, mejora de habilidades personales y metas a lograr. Tras la intervención se realiza un Segumiento para comprobar si se han obtenido resultado satisfactorios y por tanto conseguido los objetivos propuestos para incrementar la salud emocional y el bienestar de la persona.

¿Cuál es el fin de la psicoterapia?

Propiciar cambios en la persona de modo que se establezca un orden dentro del caos, para tal objetivo se promueve la comprensión del por qué de pensamientos, emociones y conductas concretas, de igual modo, pretende conseguir cierto alivio cuando la persona se entrena en un nuevo modo de pensar, sentir y actuar que le ayudan a confrontar eventos que le generan malestar.

¿Qué síntomas son más comunes?

La persona que acude a psicoterapia experimenta síntomas psicológicos desagradables que disminuyen la capacidad de afrontar y experimental con naturalidad situaciones cotidianas de su entorno, como por ejemplo:

  • Ansiedad
  • Tristeza
  • Pensamientos recurrentes o preocupación
  • Inestabilidad emocional
  • Baja autoestima y autoconcepto
  • Desesperanza
  • Bajo control de impulsos
  • Otros

Los síntomas descritos interfieren negativamente en las nueve áreas más importantes de la persona:

  • Persona
  • Familia
  • Pareja
  • Trabajo
  • Relaciones sociales
  • Ocio
  • Salud
  • Espiritualidad
  • Colaboración con la comunidad

¿Cuáles son las fases de la atención psicológica?

  • Fase 1. Evaluación: recogida de información a través de entrevistas con el profesional, cuestionarios, pruebas psicológicas y análisis exhaustivo de la situación actual de la persona que acude a psicoterapia. El objetivo principal es recoger las demandas concretas del cliente y la comprensión del modo de pensar, sentir y actuar del adulto, niño o joven.
  • Fase 2. Hipótesis diagnóstica y propuesta de intervención: tras la fase de evaluación, el profesional explica en qué consiste las dificultades que presenta el cliente, se plantean objetivos terapéuticos y se propone un plan de intervención personalizado.
  • Fase 3. Intervención: constituye la fase más extensa de todas. Se persigue conseguir los objetivos terapéuticos establecidos en la fase 2 a través de las técnicas y herramientas de la terapia centradas en el pensamiento, emociones, sensaciones corporales, comportamientos, historia previa, etc.
  • Fase 4. Seguimiento: el profesional valorará el momento en el que el paciente ha adquirido el aprendizaje y herramientas necesarias para afrontar los síntomas desagradables con soltura. Llegados a este punto, las sesiones tendrán una menor frecuencia y su objetivo consistirá en observar la evolución de cada caso, solventar dudas, reforzar conocimientos y evitar la posibilidad de una recaída a largo plazo.

¿Cómo puedo predecir que el tratamiento será exitoso?

Algunos de los aspectos comunes de los tratamientos exitosos son:

  • Insatisfacción con los pensamientos, emociones, sensaciones corporales, y comportamientos.
  • Búsqueda de ayuda.
  • Motivación hacia el cambio por parte del paciente.
  • Atmósfera basada en el respeto, apoyo, calidez y armonía.
  • Alianza terapéutica entre profesional y paciente, ello conlleva confianza plena a la hora de asumir riesgos.
  • Puesta en contacto con los miedos irracionales.
  • Aprendizaje e integración de los conocimientos que aporta el psicólogo referentes a las emociones, ideas y conductas.
  • Alivio parcial del sufrimiento.
  • Cambio de pensamiento y conducta desajustada.

¿Qué tipo de terapia sigue MenSana Psicología y Salud?

Los profesionales siguen una terapia cognitivo conductual basada en las relaciones establecidas entre pensamiento, emoción y conducta. Este marco teórico consta de una gran base científica que avala empíricamente su eficacia.

El modelo cognitivo conductual defiende que: el comportamiento de las personas es en su mayoría aprendido y está determinado por ideas, emociones, sensaciones físicas, historia previa, temperamento y esquemas cognitivos; estos elementos dan significado a las experiencias y vivencias de la persona. A lo largo del proceso terapéutico, el profesional aplica técnicas y estrategias con el fin de promover la flexibilidad y cambio en el patrón de pensamiento -así como las ideas automáticas que se desencadenan de dicho patrón-, comportamientos, etc.

¿Cuándo se recomienda acudir a un psicólogo?

Decidir cuándo y por qué acudir a un psicólogo no es una tarea sencilla. La mayoría de las personas pasan por un período de duda a la hora de tomar la decisión de acudir a un psicólogo.

Con frecuencia la situación que le lleva a una persona a plantearse el de si necesita terapia psicológica es cuando lleva un determinado tiempo sintiéndose mal (la tristeza, el nerviosismo y/o la irritabilidad son constantes en su día a día) por un acontecimiento negativo que le ha sucedido (un conflicto, un problema, una pérdida) o en otras ocasiones, y lo que aún más angustia provoca, sin encontrar ninguna razón “aparente” que justifique dicho sentimiento de malestar, de desánimo, de desilusión.

Otras veces, lo que lleva a plantearse la necesidad de ayuda psicológica es cuando la manera de ser que se tiene dificulta el adaptarse a las nuevas circunstancias que surjan en el ámbito familiar, social, personal o laboral o los problemas de adaptación han sido una constante en vuestra vida.

Es a partir de entonces cuando un estado de ánimo negativo se apodera de vosotros teniendo repercusiones en vuestra vida familiar, social, personal y/o laboral, viviendo en una situación de crisis en la que no se sabe cómo salir, cómo resolverlo o aceptarlo.

Ante estas situaciones de la vida en las que os veáis incapaz de hacerle frente, que sobrepasa vuestra capacidad de comprensión y vuestro equilibrio emocional se haya desequilibrado, es entonces cuando todo lo anteriormente señalado os debe de servir como señal para reconocer que necesitáis ayuda profesional y que iniciar una terapia psicológica os brindaría múltiples beneficios.

Por otro lado, cada vez son más las personas que acuden a terapia cuando sienten la necesidad de mejorar algunos aspectos de su vida, de sus relaciones o de su personalidad y por ende, de su satisfacción personal.

De acuerdo a esto último, una terapia psicológica no sólo está destinada al tratamiento de los trastornos psicológicos, sino que a lo largo de la vida de cualquier persona surgen necesidades en las que la ayuda de un psicólogo es fundamental para conseguir el equilibrio y el bienestar deseado.
¿Cuáles son los principales motivos por los que las personas acuden a Mensana Psicología y Salud?

A continuación os señalo algunas situaciones por las que las personas acuden a terapia y en las cuales un psicólogo es de gran ayuda:

  • Situaciones de crisis vital en que uno se siente perdido y se ve desbordado por las circunstancias.
  • Dificultad a la hora de tomar una decisión.
  • La apatía gobierna nuestro estado emocional, perdiéndose la ilusión por la vida y ya no se disfruta como antes.
  • Sentimiento persistente de insatisfacción, “como si nos faltara algo”:
    Las emociones de índole negativas (la tristeza, la ansiedad, el miedo, etc.,) ocupan demasiado espacio en el día a día e imposibilitan el sentirse bien consigo mismo.
  • Dificultad a la hora de relacionarse con los demás, o existencia de relaciones difíciles y que hacen sufrir.
  • Dificultad a la hora de decir “NO” y de defender los derechos propios por miedo a que los demás se enfaden con nosotros.
  • Dependencia de los demás y sentimientos de que no se puede solo.
  • Dificultad en controlar las emociones y los impulsos.
  • Nuestra mente está inundada de pensamientos negativos, obsesivos o catastróficos.
  • Imposibilidad de controlar la conducta y desarrollo de hábitos perjudiciales o adicciones.
  • Nos angustiamos tanto pensando en lo que pasó (pasado) o en lo que va a pasar (futuro) que no se disfruta del ahora, del presente.
  • El proceso de duelo por la pérdida de una persona querida o de una ruptura sentimental traumática se complica.
  • Sentimientos de inseguridad, de rechazo y de no aceptación de nosotros mismos desarrollando un autoestima débil.
  • Angustiados por problemas del ámbito laboral como la desmotivación o el acosos laboral.

¿Cuál es la duración y costo de una sesión de psicoterapia?

La sesión individual tienen un coste fijo de 60 euros y una duración de 60 minutos. Sin embargo, en tratamientos de larga duración -sobretodo en el área infanto-juvenil- el coste de sesión de evaluación se mantienen, pero, durante el tratamiento, la sesión de 60 minutos desciende a 50 euros.

¿Con qué asiduidad se ha de asistir a psicoterapia?

La frecuencia recomendada en las fases 1 hasta el inicio de la 3 es de una sesión semanal. A lo largo de la tercera fase, el profesional irá espaciando los encuentros en función de los conocimientos, evolución y demandas del paciente. El transcurso natural desembocará en sesiones cada mes o seis meses que corresponden a la fase 4 de seguimiento.

¿Cuánto tiempo puede durar una intervención psicológica?

No existe una duración predeterminada para el plan de tratamiento ya que varía en función de diferentes variables como:

  • Objetivos propuestos
  • Gravedad de los síntomas
  • Tiempo transcurrido desde el inicio de dichos síntomas
  • Motivación del paciente
  • Naturaleza del problema
  • Etc…

¿Cómo saber si la psicoterapia está siendo eficaz?

En las primeras fases de la psicoterapia el paciente sentirá alivio y comprensión por parte del profesional. No será hasta la fase de intervención cuando la persona podrá experimentar una mejoría de sus síntomas y junto con el psicólogo podrán señalar los pequeños avances del paciente. Concretamente, la intervención es eficaz cuando:

  • La persona observa una reducción de su malestar.
  • Algunas de las áreas más importante de la persona han sufrido un cambio a mejor.
  • El paciente se siente aliviado, esperanzado y motivado.
  • Autoconocimiento y motivación para el cambio de patrón de pensamiento, emoción y comportamiento.
  • Confrontación de los miedos irracionales.
  • Adquisición de herramientas para afrontar las dificultades.
  • Mejora de la autoestima y autoconcepto.
  • Mayor estabilidad emocional.

¿Existe la posibilidad de sufrir recaídas?

Las recaídas son normales y forman parte del proceso durante y después de la intervención. Un tratamiento en el que no se contemple la posibilidad de recaer se trata de una planificación incompleta y poco realista. Por tanto, uno de los objetivos de la fase 4 consiste en prevenir las recaídas.

Se ha de aclarar que no es lo mismo caer que recaer. En un primer lugar, caer consiste en volver de manera puntual al estilo de comportamiento, pensamientos y emoción previo a la psicoterapia, sin embargo, el segundo concepto, recaída, se refiere a un regreso casi total al patrón previo por una duración prologada.